Biffy Clyro y su oscilante MTV Unplugged

Desde hace años, Biffy Clyro ha dejado pequeños guiños acústicos. Todas y cada una de sus actuaciones dejaban claro que, aunque se trata de un grupo de rock distorsionado y centrado en la distorsión y los ritmos alocados, podían bajar su velocidad y ofrecer grandiosas actuaciones en modo desenchufado. Antes de seguir, tengo que decir que soy un grandísimo seguidor de Biffy y, quizá por eso, éste era un disco muy esperado para mi.

Para empezar os diré que MTV Unplugged que se han marcado es una grandísima alegría con algunas pequeñas decepciones. Me explico. El lugar escogido no podía ser mejor (el Roundhouse de Londres), la selección de canciones es inmejorable y la actitud tanto de la banda como del público, que por una vez no ha sido reducido a simples apluadidores, es inmejorable. Sin embargo, ciertas cosas me han generado un cierto disgusto. Para empezar, hay que hablar del sonido, no de la grabación en sí, que es perfecta, sino del técnico de sonido que ha elaborado un disco que suena bien con bajos nivel de sonido y no con los bafles a tope. Los agudos son demasiados agudos y muchos de los instrumentos se pierden en esos mismos tonos. Yo soy de escuchar la música alta, como creo que se debe hacer, pero en este caso, es preferible dejar los niveles bajos para no centrarse en demasiados errores de sonido.

Por otro lado, y a pesar de ser una verdadero fan del cantante y líder de Biffy Clyro Simon Neil, creo que no tuvo su mejor noche. Parece que sus largas giras mundiales pueden llegar a machacar una de las voces más reconocibles del rock del siglo XXI y eso aparece plasmado en este Unplugged. Neil afroce, a pecho descubierto, todos los giros habituales de su repertorio, pero también quedan al descubierto pequeños problemas de garganta (de las que él mismo parece darse cuenta como en temas Re-arrenge), momentos temblorosos (Folding Stars) y salidas de tono (hablo de la afinación, nada más, como sucede en su guiño a Brian Wilson y sus Beach Boys en su versión de God Only Knows). Desconozco si la grabación se realizó de manera íntegra de principio a fin, como en los mejores Unplugged, pero quizá podría haberse pospuesto para que Neil se recuperara de una dura temporada de concviertos y festivales.

Sea como sea, y a pesar de los peros, éste es un disco indispensable, un álbum con el que cualquier persona que no esté todavía enamorado de Biffy Clyro, terminará por caer rendido. El trío actuará este verano en el fabuloso Mundaka Festival, en formato eléctrico, y luego se lanzará a una gira acústica en Europa (no, no pasará por España), en la que podrán demostrar que son mejores que lo que ha sido grabado en este disco.

Mon The Bif.

Puntuación: 72/100