amo, ¿una nueva excentricidad de Bring Me The Horizon?

Hace tiempo que dejé de entender por qué algo funciona o no en el mundo de la música. Sin embargo, sigo confiando en mis oídos, en mi olfato y en mis tripas para quedarme con lo que aporta algo y lo que es pura pirotecnia con muchos colores y poco efecto.

amo, el último largo de Bring Me The Horizon forma parte, a mi enteneder, de este segundo grupo. Y todo esto, muy a mi pesar. Soy un gran seguidor de los chicos de Sheffield y les sigo la pista de manera muy interesada desde la publicación de su segundo trabajo (Suicide Season). Sin embargo, me da la sensación que Bring Me The Horizon, con la intención de ir ganando seguidores y sumando ceros a las cifras que piden como caché, han ido rebajando la intensidad de sus grabaciones.

Aquel metal core de los primeros largos ha ido rebajándose pasando por el rock facilón hasta alcanzar casi el pop electrónico más suave e insípido. Desconozco si Bring Me The Horizon ha dado con la fórmula mágica para ganar todo el dinero del mundo y yo me he convertido en un carca que sólo pide un poco más inensidad a las grabaciones que se realizan en este irreconocible siglo XXI.

He hecho todos los esfuerzo para querer este amo, pero no consigo tragarlo. Sólo consigo aceptar, y con pinzas, temas como MANTRA, Wonderful Life o Heavy Metal que, seguramente, sean los temas que suenen en sus directos. Porque, y aquí es donde reposa mi esperanza en Bring Me The Horizon, la realidad es que los conciertos de la banda de Sheffield sigue siendo y manteniendo la misma violencia que tenía l principio de los tiempos…

Insisto, no sé si Bring Me THe Horizon se está riendo del mundo o han dado con la clave para enamorar a los escuchantes del siglo XXI que sólo pueden mantener la atención en un tema durante un máximo de 34 segundos (no, aquí no han llegado…).

 

Puntuación: 53/100